6 Pasos Clave para el Mantenimiento de su Arado

6 Pasos Clave para el Mantenimiento de su Arado

Agricultura y maquinaria

El arado, esa pieza fundamental en el arsenal de cualquier agricultor, es mucho más que un simple apero. Es el cimiento sobre el que se construye una buena cosecha, el encargado de preparar la tierra para recibir la vida. Sin embargo, a menudo, su mantenimiento es relegado a un segundo plano, una omisión que puede resultar costosa. ¿Sabía que un arado bien mantenido no solo prolonga su vida útil, sino que también reduce el consumo de combustible del tractor, mejora la calidad del laboreo y previene averías inesperadas en plena campaña? En AgricolaTrivino.com, entendemos la importancia de cada herramienta en su explotación. Por eso, hemos preparado esta guía exhaustiva para que su arado trabaje siempre a pleno rendimiento, ahorrándole tiempo, dinero y muchos dolores de cabeza.

Desde la limpieza inicial hasta el almacenamiento post-temporada, cada paso cuenta. Acompáñenos a desglosar los 6 pilares esenciales para el mantenimiento de su arado, transformando una tarea rutinaria en una inversión inteligente.

Table of Contents

1. Limpieza a Fondo: El Primer Paso para un Diagnóstico Preciso

Antes de cualquier inspección o ajuste, la limpieza es un paso ineludible. Un arado cubierto de tierra, residuos vegetales o barro seco es como un libro cerrado: no permite ver lo que hay dentro. La acumulación de suciedad no solo oculta posibles daños y desgastes, sino que también retiene humedad, acelerando la corrosión de las piezas metálicas y dificultando el acceso a los puntos de lubricación y ajuste.

Por Qué la Limpieza es Más que Estética

  • Detección de Problemas: Facilita la identificación de grietas, deformaciones, soldaduras rotas o componentes sueltos que, de otra forma, pasarían desapercibidos.
  • Prevención de Corrosión: Eliminar la tierra húmeda y los restos vegetales reduce el riesgo de oxidación, especialmente en las partes de acero expuestas.
  • Acceso para Mantenimiento: Permite un acceso sin obstáculos a los engrasadores, pernos de ajuste y otras áreas críticas que requieren atención.
  • Optimización del Rendimiento: Un arado limpio y pulido reduce la fricción con el suelo, lo que se traduce en un menor esfuerzo para el tractor y, por ende, en un ahorro de combustible.

Herramientas y Técnicas para una Limpieza Eficaz

Para una limpieza profunda, necesitará una combinación de herramientas y un poco de método:

  • Agua a Presión: Una hidrolimpiadora es su mejor aliada para eliminar rápidamente grandes acumulaciones de barro y tierra. Asegúrese de no aplicar el chorro directamente sobre rodamientos o sellos sensibles para evitar que el agua penetre y desplace la grasa.
  • Cepillos y Escobas: Para la suciedad más adherida o para áreas donde la hidrolimpiadora no es adecuada, un cepillo de cerdas duras o de alambre será muy útil. Una escoba es ideal para barrer los residuos sueltos.
  • Aire Comprimido: Excelente para secar el arado después del lavado y para limpiar rincones y recovecos donde la humedad podría persistir. También es útil para eliminar polvo y pequeños escombros de componentes delicados.
  • Rascadores y Espátulas: Para eliminar costras de barro seco o residuos vegetales fuertemente adheridos a las vertederas o rejas.

Zonas Clave a Enfocar Durante la Limpieza

Preste especial atención a estas áreas:

  1. Vertederas y Rejas: Son las partes que más contacto tienen con el suelo y, por tanto, las que más acumulan suciedad. Asegúrese de dejarlas impecables.
  2. Timones y Bastidor: Revise toda la estructura en busca de acumulación de barro que pueda ocultar grietas o corrosión.
  3. Puntos de Articulación y Pivote: Es fundamental que estén limpios para poder lubricarlos correctamente después.
  4. Ruedas de Control de Profundidad: Limpie los neumáticos y los ejes para inspeccionar posibles daños o desgaste.

Una vez limpio, el arado estará listo para ser examinado con la minuciosidad que merece. Recuerde que la limpieza no es un fin en sí mismo, sino el preámbulo indispensable para un mantenimiento efectivo.

2. Inspección Visual Detallada: La Clave para Anticipar Problemas

Con el arado ya reluciente, es el momento de la inspección visual. Este paso es crítico y requiere paciencia y un ojo entrenado. No se trata solo de buscar lo obvio, sino de identificar los signos sutiles de desgaste que, con el tiempo, podrían convertirse en averías graves. Una inspección metódica y completa puede salvarle de costosas reparaciones y tiempos de inactividad inesperados.

Un Recorrido Sistemático por el Arado

Recomendamos seguir un patrón lógico, por ejemplo, de adelante hacia atrás y de arriba abajo, para asegurarse de no omitir ninguna parte:

  1. Enganche y Cabezal:
    • Verifique el estado de los pasadores, bulones y el sistema de acoplamiento al tractor.
    • En arados reversibles, inspeccione el cabezal giratorio en busca de holguras excesivas o daños estructurales.
  2. Bastidor o Chasis:
    • Examine toda la estructura metálica en busca de grietas, deformaciones, soldaduras rotas o corrosión avanzada. Preste especial atención a las uniones y puntos de mayor tensión.
    • Asegúrese de que todos los pernos que unen los cuerpos del arado al bastidor estén apretados y en buen estado.
  3. Elementos de Desgaste: Las Piezas Cruciales

    Estos componentes son el alma del arado y sufren el mayor desgaste. Su estado influye directamente en la calidad del laboreo y el consumo de combustible.

    • Rejas: Busque desgaste excesivo en la punta y en el borde de corte. Si están muy cortas o deformadas, su capacidad de penetración y corte se verá mermada.
    • Vertederas: Inspeccione la superficie en busca de desgaste irregular, agujeros o adelgazamiento. Unas vertederas desgastadas no voltearán la tierra correctamente, dejando un acabado deficiente.
    • Formones o Puntas de Reja: A menudo son las primeras en desgastarse. Deben estar afilados y con la longitud adecuada.
    • Taloneras: Son fundamentales para mantener la estabilidad del arado en el surco. Verifique su desgaste y asegúrese de que no presenten deformaciones.
    • Discos Cortadores (si aplica): Compruebe el filo, la holgura de los rodamientos y si giran libremente.
  4. Sistemas de Seguridad:
    • Bulones Fusibles o Sistemas Non-Stop: Si su arado incorpora sistemas de seguridad contra obstáculos (bulones fusibles o sistemas hidráulicos de reenganche automático), verifique su estado. Los bulones deben ser los especificados por el fabricante y los sistemas hidráulicos deben operar sin fugas ni obstrucciones.
  5. Ruedas de Control de Profundidad/Transporte:
    • Examine los neumáticos en busca de cortes, pinchazos o desgaste irregular. Asegúrese de que la presión sea la correcta.
    • Verifique los rodamientos de las ruedas. Gírelas a mano y escuche si hay ruidos extraños o si detecta holguras.
    • Inspeccione los brazos de las ruedas y los mecanismos de ajuste de profundidad.
  6. Componentes de Sujeción:
    • Revise todos los pernos, tuercas, pasadores y arandelas. Reemplace cualquier elemento que esté oxidado, deformado o que le falte. El apriete correcto de estos elementos es vital para la seguridad y la integridad estructural del arado.

Señales de Alerta Comunes

Durante la inspección, esté atento a:

  • Grietas finas: Especialmente en soldaduras o puntos de alta tensión. Una pequeña grieta puede convertirse rápidamente en una rotura mayor.
  • Deformaciones: Cualquier cambio en la forma original de una pieza indica que ha sido sometida a un estrés excesivo.
  • Holguras: En articulaciones, rodamientos o sistemas de acoplamiento. Las holguras excesivas pueden llevar a un mal funcionamiento y a un desgaste prematuro de otras piezas.
  • Corrosión Severa: Aunque la limpieza ayuda, si hay corrosión profunda, podría ser necesario lijar y aplicar pintura protectora.

Documentar sus hallazgos, quizás con una lista de verificación y algunas fotografías, puede ser muy útil para futuras referencias y para planificar las reparaciones necesarias. Una inspección minuciosa es la mejor garantía para un laboreo eficiente y sin interrupciones.

3. Ajuste Preciso y Lubricación Estratégica: El Corazón del Rendimiento

Una vez limpio e inspeccionado, su arado está listo para los ajustes finos y una buena lubricación. Estos dos pasos son interdependientes y cruciales para asegurar que el apero trabaje de manera eficiente, reduciendo el esfuerzo del tractor, mejorando la calidad del volteo y prolongando la vida útil de sus componentes.

Ajustes Cruciales para un Laboreo Óptimo

Cada tipo de arado y cada condición de suelo requieren ajustes específicos. Siempre consulte el manual del fabricante para las recomendaciones exactas, pero estos son los ajustes más comunes y vitales:

  1. Profundidad de Laboreo:

    Este ajuste determina cuán profundo penetrarán las rejas en el suelo. Se suele controlar mediante las ruedas de control de profundidad del arado o, en algunos casos, mediante el sistema hidráulico del tractor. Una profundidad uniforme es esencial para una preparación del lecho de siembra consistente y un buen desarrollo radicular de los cultivos.

    • Cómo Ajustar: Generalmente se realiza modificando la altura de las ruedas de control. Asegúrese de que ambos lados del arado estén a la misma profundidad si no busca un efecto específico.
    • Importancia: Una profundidad incorrecta puede llevar a un laboreo superficial ineficaz o a un esfuerzo excesivo para el tractor, aumentando el consumo de combustible.
  2. Ancho de Trabajo por Cuerpo (Arados Reversibles y de Ancho Variable):

    En muchos arados modernos, es posible ajustar el ancho que cada cuerpo de arado corta. Este ajuste afecta directamente la capacidad de volteo y la anchura total de la labor.

    • Cómo Ajustar: A menudo se realiza mediante un sistema hidráulico o mecánico que modifica la distancia entre los cuerpos.
    • Importancia: Un ancho de trabajo adecuado asegura que cada cuerpo voltee la cantidad correcta de tierra, evitando surcos sin arar o acumulaciones excesivas, optimizando el rendimiento y el consumo.
  3. Nivelación del Arado (Frontal/Trasera y Lateral):

    El arado debe trabajar horizontalmente en el surco, tanto de adelante hacia atrás como de lado a lado. Una nivelación incorrecta puede provocar un desgaste asimétrico, un volteo deficiente y un arrastre lateral que fuerza al tractor.

    • Nivelación Longitudinal: Ajuste la inclinación del arado para que el bastidor esté horizontal cuando las rejas están a la profundidad de trabajo. Esto se hace con el tercer punto del enganche del tractor.
    • Nivelación Transversal: Asegúrese de que el arado no esté inclinado hacia un lado. Esto se ajusta con los tensores laterales del enganche o con los sistemas de nivelación hidráulicos del arado.
    • Importancia: Un arado bien nivelado trabaja de forma más eficiente, distribuye el esfuerzo uniformemente y prolonga la vida de los elementos de desgaste.
  4. Ángulo de Ataque de las Rejas (si ajustable):

    Algunos arados permiten un ajuste fino del ángulo con el que las rejas penetran en el suelo. Este ajuste es crítico para la penetración y el flujo del suelo.

    • Importancia: Un ángulo inadecuado puede dificultar la penetración en suelos duros o hacer que el arado «flote» en suelos ligeros.

Lubricación Estratégica: Reduciendo la Fricción, Aumentando la Vida Útil

La lubricación es el escudo protector de los componentes móviles del arado. Una lubricación deficiente o incorrecta es una de las principales causas de desgaste prematuro y averías.

Punto de Lubricación Tipo de Componente Frecuencia (Estimada) Lubricante Recomendado
Pivotes del cabezal (arados reversibles) Articulación de giro Cada 50-100 horas de trabajo Grasa multiuso (NLGI 2)
Articulaciones de los cuerpos (si ajustables) Puntos de giro y ajuste Cada 50-100 horas de trabajo Grasa multiuso (NLGI 2)
Rodamientos de las ruedas de control Elementos giratorios Anual o cada 200-300 horas Grasa para rodamientos de alta presión
Cilindros hidráulicos (si aplica) Vástagos expuestos Inspección visual diaria, limpiar y lubricar si es necesario Aceite hidráulico o grasa ligera
Puntos de fricción de sistemas non-stop Mecanismos de seguridad Según manual del fabricante Grasa específica o aceite

Consejos para una Lubricación Efectiva:

  • Identifique Todos los Puntos: Consulte el manual del fabricante para localizar todos los engrasadores y puntos de lubricación. Algunos pueden estar ocultos.
  • Limpie Antes de Engrasar: Elimine la suciedad alrededor de los engrasadores antes de aplicar la grasa para evitar que los contaminantes entren en los rodamientos.
  • Use el Lubricante Adecuado: No todas las grasas son iguales. Utilice la grasa especificada por el fabricante (generalmente una grasa multiuso de litio NLGI 2 es suficiente para la mayoría de los puntos). Para sellos y sistemas hidráulicos, la calidad de los componentes es clave. Asegúrese de que las juntas tóricas y otros sellos estén en perfecto estado para evitar fugas y proteger el sistema.
  • No Exceda la Cantidad: Aplique grasa hasta que vea que sale un poco por las holguras, pero sin exagerar. El exceso de grasa solo atrae más suciedad.
  • Frecuencia: La frecuencia de lubricación depende de las horas de trabajo, las condiciones del suelo (polvo, humedad) y las recomendaciones del fabricante. En general, una revisión semanal o cada 50 horas de trabajo es una buena práctica para los puntos más críticos.

Un arado bien ajustado y lubricado es un arado feliz, y un arado feliz significa un agricultor feliz con resultados óptimos en el campo.

4. Mantenimiento de Elementos de Corte: El Filo de la Eficiencia

Las rejas, vertederas y formones son las piezas de batalla del arado, las que realizan el trabajo más duro. Su estado es directamente proporcional a la eficiencia del laboreo, el consumo de combustible y la calidad del trabajo. Unas piezas de corte desgastadas o desafiladas aumentan drásticamente la resistencia al avance, forzando al tractor y dejando un surco deficiente.

Identificación del Desgaste y sus Consecuencias

Es fundamental saber cuándo una pieza de corte necesita atención:

  • Pérdida de Filo: La señal más obvia. Las rejas deben tener un borde afilado para cortar el suelo de manera limpia.
  • Adelgazamiento: Con el uso, el metal se va desgastando y las piezas se vuelven más delgadas, perdiendo resistencia estructural.
  • Deformación: Golpes contra piedras u obstáculos pueden deformar las rejas y vertederas, alterando su geometría de trabajo.
  • Agujeros o Grietas: Indican un desgaste extremo o un daño estructural que compromete la integridad de la pieza.
  • Mayor Consumo de Combustible: Un síntoma claro de que el arado está trabajando con mayor resistencia de la necesaria.
  • Mala Calidad de Laboreo: Surcos irregulares, tierra mal volteada o terrones grandes son indicadores de que las piezas de corte no están haciendo su trabajo.

Afilado de Rejas y Formones: Prolongando su Vida Útil

Si el desgaste no es excesivo, el afilado puede devolverle la vida a sus rejas y formones, ahorrándole el coste de un reemplazo.

  • Herramientas: Una amoladora angular con un disco de desbaste es la herramienta más común. Para retoques o un trabajo más fino, una lima de mano robusta puede ser útil.
  • Ángulo Correcto: Mantenga el ángulo original de fábrica. Un ángulo demasiado agudo hará la pieza frágil, mientras que uno demasiado obtuso reducirá su capacidad de corte. Generalmente, se busca un bisel de unos 20-30 grados en el lado inferior o en ambos lados, dependiendo del diseño.
  • Seguridad: ¡Imprescindible! Utilice siempre gafas de seguridad, guantes resistentes y protección auditiva. Asegure firmemente la pieza a afilar en un tornillo de banco. Evite el sobrecalentamiento del metal, ya que puede alterar sus propiedades y reducir su dureza; haga pasadas cortas y deje enfriar.
  • Técnica: Desbaste el metal desde el lado que entra en contacto con el suelo. Mantenga un movimiento constante y uniforme para crear un filo homogéneo.

Reemplazo de Elementos de Corte: Cuándo y Cómo Elegir

Llegará un punto en que el afilado ya no sea suficiente, o el daño sea tal que el reemplazo sea la única opción.

  • Cuándo Reemplazar:
    • Cuando el adelgazamiento es excesivo y la pieza pierde resistencia.
    • Cuando hay deformaciones severas o roturas.
    • Cuando la reja ha perdido una parte significativa de su longitud original.
    • Cuando el coste de afilado y el tiempo invertido no justifican el mantenimiento frente al reemplazo.
  • Elección de Recambios:
    • Material: Las piezas de corte suelen fabricarse en acero al boro o aceros de alto carbono, a menudo con tratamientos térmicos para aumentar su dureza y resistencia a la abrasión. Los aceros al boro ofrecen una excelente combinación de dureza y tenacidad.
    • Calidad: Invierte en piezas de calidad. Una reja más barata y de menor calidad puede desgastarse mucho más rápido, obligándote a reemplazarlas con mayor frecuencia y perdiendo eficiencia en el campo. En AgricolaTrivino.com, ofrecemos recambios que cumplen con los estándares de calidad para asegurar la durabilidad y el rendimiento.
    • Compatibilidad: Asegúrese de que el recambio sea compatible con el modelo y la marca de su arado. Las dimensiones y los patrones de los orificios deben coincidir perfectamente.
  • Proceso de Reemplazo:
    • Asegure el arado para evitar movimientos inesperados.
    • Utilice las herramientas adecuadas (llaves, vasos, martillo) para aflojar y retirar los pernos viejos. Puede ser necesario aplicar un aflojatodo si los pernos están muy oxidados.
    • Limpie la superficie de contacto antes de instalar la nueva pieza.
    • Coloque la nueva reja/vertedera y apriete los pernos según las especificaciones del fabricante. Es crucial usar pernos de la calidad adecuada (generalmente clase 8.8 o 10.9) y apretarlos al par correcto para evitar que se suelten durante el trabajo.

Mantener los elementos de corte en óptimas condiciones es una de las inversiones más rentables en el mantenimiento de su arado. Un filo agudo es sinónimo de eficiencia y ahorro.

5. Revisión de Sistemas Auxiliares: Hidráulica y Eléctrica (cuando aplique)

Los arados modernos, especialmente los reversibles o aquellos con control de profundidad y ancho de trabajo hidráulico, incorporan sistemas hidráulicos y, en ocasiones, eléctricos. Estos sistemas son la «inteligencia» del apero y su correcto funcionamiento es vital para la precisión y la comodidad del laboreo.

Sistemas Hidráulicos: Potencia y Control

El sistema hidráulico del arado (alimentado por el tractor) permite realizar ajustes de forma rápida y eficiente desde la cabina. Una avería en este sistema puede inmovilizar el arado o impedir ajustes cruciales.

  • Inspección de Fugas:
    • Examine todas las mangueras, racores y cilindros hidráulicos en busca de cualquier signo de fuga de aceite. Una fuga, por pequeña que sea, indica un problema en un sello o una conexión floja.
    • Preste especial atención a los vástagos de los cilindros; si están manchados de aceite, es probable que los retenes internos estén fallando.
    • Las juntas tóricas son componentes críticos en los sistemas hidráulicos. Asegúrese de que todas las conexiones selladas estén en perfecto estado para evitar pérdidas de presión y contaminación del fluido.
  • Mangueras Hidráulicas:
    • Verifique que no presenten grietas, rozaduras, hinchazones o deformaciones. Una manguera dañada es una bomba de tiempo que puede reventar bajo presión.
    • Asegúrese de que las mangueras no estén retorcidas o pellizcadas, lo que podría restringir el flujo de aceite.
  • Conexiones y Acoples Rápidos:
    • Compruebe que los acoples rápidos que conectan el arado al tractor estén limpios y se acoplen correctamente, sin holguras.
    • Mantenga los tapones protectores puestos cuando el arado no esté conectado para evitar la entrada de suciedad en el sistema.
  • Nivel y Calidad del Aceite Hidráulico:
    • Aunque el aceite se encuentra en el tractor, es el que alimenta al arado. Asegúrese de que el nivel del aceite hidráulico del tractor sea el adecuado y que su color y olor no indiquen contaminación o degradación.
  • Cilindros Hidráulicos:
    • Verifique que los vástagos de los cilindros estén limpios y libres de corrosión. Cualquier daño en el vástago puede dañar los retenes y provocar fugas.
    • Asegúrese de que los cilindros se extiendan y retraigan suavemente, sin tirones ni ruidos extraños.

Sistemas Eléctricos: La Conexión Inteligente

Aunque menos comunes que los sistemas hidráulicos, algunos arados incorporan elementos eléctricos para funciones como el control de la profundidad, sensores de posición o luces de señalización.

  • Cableado y Conexiones:
    • Inspeccione todo el cableado en busca de aislamiento dañado, cortes, rozaduras o conexiones sueltas. El cableado expuesto puede provocar cortocircuitos o fallos en el sistema.
    • Asegúrese de que todos los conectores estén limpios, secos y bien ajustados.
  • Sensores y Actuadores:
    • Si el arado tiene sensores (por ejemplo, para la posición del cuerpo o la profundidad), verifique que estén limpios y correctamente montados. Los sensores sucios o dañados pueden enviar lecturas erróneas.
    • Compruebe el funcionamiento de cualquier actuador eléctrico si lo hubiera.
  • Luces de Señalización:
    • Asegúrese de que todas las luces (posición, freno, intermitentes) funcionen correctamente y estén limpias y sin grietas en las tulipas. Esto es crucial para la seguridad en el transporte por carretera.
    • El interruptor de contacto de encendido de 7 polos del tractor es un buen punto de partida para verificar la alimentación eléctrica, asegurando que la corriente llega correctamente a los sistemas del apero.

La revisión periódica de estos sistemas no solo garantiza un funcionamiento óptimo, sino que también previene costosas reparaciones y, lo que es más importante, garantiza la seguridad en el campo y en la carretera.

6. Almacenamiento Adecuado: Protegiendo su Inversión en el Descanso

Cuando la temporada de laboreo termina, el arado no debe ser simplemente aparcado en un rincón. Un almacenamiento adecuado es tan importante como el mantenimiento durante la campaña. Es la última línea de defensa contra la corrosión y el deterioro, asegurando que el apero esté listo y en perfectas condiciones para la próxima temporada.

Preparación para el Almacenamiento de Larga Duración

  1. Limpieza Exhaustiva Final:

    Antes de guardar el arado, realice una limpieza tan profunda como la del primer paso de mantenimiento. Elimine toda la tierra, residuos vegetales y barro adherido. Un arado limpio es menos propenso a la corrosión y más fácil de inspeccionar en el futuro.

  2. Inspección y Pequeñas Reparaciones:

    Aproveche este momento para realizar una última inspección visual y llevar a cabo cualquier pequeña reparación o ajuste que haya detectado. Es mejor solucionar los problemas ahora que esperar a la próxima temporada, cuando el tiempo apremia.

  3. Protección Anticorrosión:
    • Elementos de Desgaste: Las rejas, vertederas y formones son especialmente vulnerables a la oxidación. Límpielos a fondo y aplique una capa generosa de grasa multiuso o un aceite protector anticorrosión. Algunos agricultores incluso pintan estas superficies con una imprimación antioxidante.
    • Cilindros Hidráulicos: Extienda ligeramente los vástagos de los cilindros hidráulicos y aplique una capa fina de grasa o aceite hidráulico para protegerlos de la corrosión. Asegúrese de que estén ligeramente extendidos para que el vástago pulido no quede expuesto a la intemperie.
    • Bastidor y Estructura: Repare cualquier desconchado de pintura o zona donde el metal esté expuesto. Lije suavemente y aplique una capa de imprimación y pintura protectora.
  4. Lubricación Final:

    Realice una última lubricación de todos los puntos de engrase, asegurándose de que estén bien provistos de grasa fresca. Esto ayudará a proteger los rodamientos y articulaciones durante el período de inactividad.

  5. Despresurización del Sistema Hidráulico:

    Si su arado tiene cilindros hidráulicos, asegúrese de despresurizar el sistema antes de desconectarlo del tractor. Esto se hace moviendo las palancas hidráulicas del tractor con el motor apagado, para liberar la presión residual. Desconecte las mangueras y coloque los tapones protectores.

  6. Posición de Almacenamiento:
    • Elevado: Siempre que sea posible, almacene el arado elevado del suelo. Esto evita el contacto directo con la humedad y facilita la circulación de aire. Puede utilizar calzos robustos o, idealmente, gatos verticales para levantar y apoyar el arado de forma segura, como este gato vertical con mango lateral. Asegúrese de que esté estable y no haya riesgo de que se vuelque.
    • Nivelado: Almacene el arado lo más nivelado posible para evitar tensiones innecesarias en el bastidor o los pivotes.
  7. Protección Ambiental:
    • Lugar Seco y Protegido: Lo ideal es almacenar el arado bajo techo, en un almacén o cobertizo seco. Si no es posible, utilice una lona resistente para cubrirlo y protegerlo de la lluvia, la nieve, el sol y el polvo.
    • Ventilación: Asegúrese de que haya una buena ventilación para evitar la acumulación de humedad bajo la lona.

Unas pocas horas invertidas en el almacenamiento adecuado de su arado al final de la temporada pueden ahorrarle días de trabajo y cientos de euros en reparaciones al inicio de la siguiente. Es la forma más inteligente de proteger su inversión y asegurar que su maquinaria esté siempre lista para afrontar los desafíos del campo.

Preguntas Frecuentes sobre el Mantenimiento del Arado

¿Con qué frecuencia debo realizar el mantenimiento de mi arado?

La frecuencia del mantenimiento depende de la intensidad de uso y las condiciones del suelo. Como regla general, se recomienda una inspección visual y lubricación básica cada 50-100 horas de trabajo o semanalmente durante la campaña. Un mantenimiento más exhaustivo, incluyendo la revisión de elementos de desgaste y sistemas auxiliares, debe realizarse al menos una vez al año, preferiblemente antes del inicio de la temporada de laboreo o antes del almacenamiento de larga duración.

¿Qué herramientas básicas necesito para el mantenimiento del arado?

Para un mantenimiento básico, necesitará: una hidrolimpiadora, cepillos (de cerdas duras y de alambre), un rascador, una pistola de engrase, un juego de llaves fijas y de vaso, una amoladora angular con discos de desbaste (para afilar), una lima, y equipo de protección personal (gafas, guantes, protectores auditivos). Para tareas más complejas, como levantar el arado, un gato vertical es indispensable.

¿Es mejor afilar las rejas o reemplazarlas?

Depende del grado de desgaste. Si las rejas presentan un desgaste moderado o solo han perdido el filo, el afilado es una opción económica y eficaz para prolongar su vida útil. Sin embargo, si están muy desgastadas (adelgazamiento excesivo, deformaciones graves, roturas o han perdido una parte significativa de su longitud), el reemplazo es la mejor opción. Unas rejas demasiado desgastadas, incluso afiladas, no trabajarán de forma eficiente y pueden aumentar el consumo de combustible y el esfuerzo del tractor.

¿Cómo sé si mis ajustes de arado son correctos?

Los ajustes correctos se reflejan en un laboreo uniforme y eficiente. Observará que el arado penetra el suelo sin esfuerzo excesivo, voltea la tierra de manera consistente, sin dejar franjas sin arar ni acumulaciones irregulares, y el surco final es limpio y recto. El tractor no debería mostrar un arrastre lateral excesivo ni tener que corregir constantemente la dirección. Si nota un desgaste asimétrico de los elementos de corte, un consumo de combustible elevado, o un trabajo deficiente, es una señal clara de que los ajustes necesitan revisión.

Productos recomendados en Agricola Trivino

Ver toda la categoria →

Compartir artículo